
A veces por supuesto, usted sonríe,
y no importa lo linda o lo fea, la vieja o lo joven,
lo mucho o lo poco que usted realmente sea;
sonríe a cual si fuese una revelación
y su sonrisa anula todas las anteriores.
Caducan al instante sus rostros como máscaras,
sus ojos duros, frágiles, como espejos en óvalo.
Su boca de morder, su mentón de capricho, sus pómulos fragantes, sus párpados, su miedo.
Sonríe y usted nace, asume el mundo sin mirar indefensa, desnuda, transparente.
Y a lo mejor, si su sonrisa viene de muy, de muy adentro usted
puede llorar sencillamente, sin desgarrarse, sin desesperarse ,
sin convocar la muerte ni sentirse vacía. Llorar, sólo llorar.
Entonces su sonrisa, si todavía existe,
se vuelve un arco iris.
1 comentario:
Y no hay mejor sensación que llorar de risa, de felicidad..
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